LA LADRONA DE LIBROS



“La ladrona de libros” narra la dura historia de una niña durante la II Guerra Mundial.  Liesel se queda huérfana y la envían a vivir con una familia de acogida en un pueblo cercano a Munich. Un conmovedor y emotivo relato que refleja, en un tono pausado, el drama que viven los ciudadanos, aunque lejos del frente, y la capacidad de resistencia del espíritu humano.

El título de la película se debe que el amor por la lectura lleva a Liesel a robar libros en la biblioteca del alcalde y precisamente los libros salvan su vida cuando durante un bombardeo ella se encuentra en el sótano donde se dedicaba a escribir y leer.


El hecho es que fui a ver esta película junto a mi madre. Y no es que piense que ella no hubiera debido verla pero según avanzaba el argumento me aumentaba el temor por el impacto que podía causar en ella traer a la memoria hechos similares a los que vivió en la guerra civil.


Mi madre vivió la persecución de su familia y la de muchas otras. Bien podía haber protagonizado una de estas películas del estilo de l"La ladrona de libros". También quedó huérfana ya que detuvieron y fusilaron a su padre sin más motivo que tener más tierra que el vecino que le denunció. Y durante varios meses vivió con otra familia en otra ciudad.


En la película el matrimonio que acoge a Liessel esconde a Max, hijo de un amigo, en el sótano. Durante el bombardeo Max no puede salir para ir al refugio siendo uno de los momentos de tensión cuando tienen que sufrir un registro en el que gracias a Dios no le encuentran.


Los dos hermanos mayores de mi madre (de 15 y 18 años) estuvieron escondidos sin salir de la casa los tres años que duró la guerra y su madre tuvo que sufrir 37 registros que cada vez la dejaban rota por el miedo y la tensión. Detrás de un armario se encontraba un ventanuco con la reja cortada durante el primer registro y por ahí huían y llegaban a otra vivienda.


También sufrieron bombardeos y, como en la película, cada vez que sonaba la sirena iban al refugio dejándose a los dos hermanos en la casa ya que ellos no podían ser vistos. El caso es que ocurrieron muchos horrores que ahora prefiero no detallar, dolorosos de traer a la memoria. 


Yo temía esos recuerdos y efectivamente ella comentaba y rememoraba a cada escena la dureza de lo vivido, más que con un sentimiento de sufrimiento asombrada de que estas experiencias tan cercanas para ella fueran motivo de un guión de éxito cuando los acontecimientos que ella vivió no han sido considerados.


Muchas Liesel y Ana Frank hubieron en España que, por no separar más a unos y otros, fueron dejadas en el olvido.


13 comentarios:

MariCarmen dijo...

Verídica y emotiva entrada que nos lleva a pensar y a orar por todos aquellos víctimas de persecución.
Dios te bendiga junto a tu madre y toda tu familia!

Un enorme abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Me gustaría verla.
Lo que cuentas de tu familia, todos mas o menos tenemos cosas similares a explicar, yo tuve cuatro tíos que los fusilaron sin razones, como el caso vuestro, por ser religiosos y adinerados, pero en esa guerra hubieron tantos errores e injusticia y continuaron después de ella.
Espero que dentro de los malos recuerdos tu madre pudo disfrutar de la película.
Un abrazo.

Armando dijo...

Impactante el relato que nos aportas hoy, y en donde muchas familias sufrieron, y siguen sufriendo los desastres del egoísmo humano que revierten en odio y venganza.
Mis afectuosos saludos.

CHARO dijo...

Me has dejado con un momtón de ganas de ver esta película así que miraré a ver si la ponen por aquí. Mis padres jamás contaron nada sobre la guerra, no quisieron que nosotros, sus hijos, supiéramos nada para no trasmitirnos ningún tipo de sufrimiento o resentimiento y siempré pensé que también lo tuvieron que pasar mal, en especial mi padre. Ahora les agradezco su silencio y sus ganas de olvidarlo todo. Han pasado demasiados años ya de ese conflicto y me apena que todavía haya mucha gente llena de resentimiento que no les deja vivir en paz y que no les ha dejado ser felices. Besicos

Capuchino de Silos dijo...

Todo lo que huele a guerra lo borro de mi vida. Tuvimos experiencias horribles en nuestra familia y la tele ya colabora lo suficiente para no olvidarla.
Me gusta saborear el aire fresco y prodigioso de la paz que me trae los olores del Cielo con todos sus aromas. De todas formas muchas gracias por tu trabajo.

No dejemos de rezar.

Un fortísimo abrazo

Mª Jesús Muñoz dijo...

Fran, muchas gracias por tu información sobre esta película, que tiene buena prensa,intentaremos verla, amiga...Realmente a los mayores,que vivieron la guerra les renueva muchos recuerdos...Tu madre tiene razón,unos salen a la luz y otros quedan en el olvido...
Mi felicitación y mi abrazo inmenso, compañera y amiga.
Feliz fin de semana.
M.Jesús

Militos dijo...

Querida Fran, no sabes cómo me ha gustado tu entrada. Entiendo a tu madre, en cuanto su opinión de que lo que pasó en España no se ha contado tal cual, pero fue Franco quien no quiso que el cine ni los libros se recrearan en el sufrimiento de tantos españoles, luego ha resultado que sólo han proliferado versiones distorsionadas de aquello por parte de los de siempre.

Mis padres si nos lo contaban, pero en sus relatos no había amargura porque para ellos fue una auténtica cruzada de liberación, siempre lo vieron así, a pesar de las muertes de familiares militares y cristianos, registros y cambios de casa en casa para evitarlos.

En fin, dicen que es bueno olvidar, no lo dudo, pero peor es creer la distorsión de la llamada memoria histórica o tolerar los atropellos que ahora estamos viviendo a todo lo religioso, con maneras cada vez más descaradas y peligrosas.
Tu entrada es fabulosa y la película muy apetecible.

Un beso muy fuerte, querida amiga, y por favor, escribe esa historia de tu madre.

Fran dijo...

En un primer momento fue mejor olvidar por una convivencia en paz.

Ahora, aunque fuera doloroso, creo que ha pasado suficiente tiempo para hablar de esos hechos históricos sin resentimientos.

Lo que hay que olvidar es el odio, la violencia, creer que vale todo para doblegar, pensar que la vida de un individuo no vale nada, que su vida y su libertad es aniquilable en pro de un supuesto bien mayor.

A los jóvenes de hoy les queda lejos pero es bueno saber la verdad. La verdad es siempre buena y nos sirve para aprender, para no cometer los mismos errores. Sino la humanidad estaría comenzando siempre desde cero.

Eso es lo que ocurrió en la Alemania Nazi y por eso incluso con el cine nos lo recuerdan para que lo tengamos muy en cuenta. No me parece mal, igual que no me parece mal recordar lo que ocurrió aquí. Sin rencor, sin ira, libertad. Que no nos quiten la libertad ni los valores que realmente permiten una sociedad justa.

Micaela dijo...

He visto la peli este fin de semana y me impactó mucho. Pero es cierto que en todas las guerras se sufre y en todas hay desgracias. Mi familia también sufrió la persecución en tiempos de Franco y mi abuelo estuvo en la cárcel. Si que hubo mucha injusticia...Un abrazo.

Fran dijo...

Siento lo que le pasó a tu abuelo.
En realidad no me refería a encarcelamientos sino a verdadero genocidio que no en todas las guerras ocurre y es el que tiene como intención destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

Mari-Pi-R dijo...

Ayer noche pude visionar la película y hoy me he bajado el libro el cual he empezado y me gusta mucho, si no lo has leído te lo recomiendo.
Gracias por ello, besos.

hna. josefina dijo...

Gracias por tu entrada. Y también por lo que pusiste en tu comentario.
A mí me hace bien recordar -me parece que es como fidelidad a los que sufrieron- aunque es verdad que duele.
Vi esa película hace unos días. Muy dura. Pero también me pareció que tiene muy lindos valores. Y eso suele pasar -al menos pienso así- también en esos momentos tan difíciles: Cuánta gente que no sabemos contrarresta tanta violencia, resentimientos y demás, con el amor a todos, jugándose la vida en lo cotidiano.
Un abrazo.

Aguador Aguador dijo...

Yo he visto esa película. Es sencillamente preciosa y me emocionó mucho.

Personalmente pienso que el silencio no acalla las preguntas que tarde o temprano todos nos formulamos. Y aunque la respuesta sea el horror, hemos de tener el suficiente valor como para mirar el horror a la cara y así poderlo sanar.

Volviendo a la película y sin desvelar el argumento, también me impactó a quién colocaron de "narrador omnisciente"... :)

Saludos,
Aguador.